Recomendaciones: Exposición “Nuestro arte”

Esta muestra del Taller de Artes Plásticas del Centro de Rehabilitación Médico Ocupacional y Sicosocial (CEREMOS) reúne obras de arte de 18 talleristas creadas entre 2022 y 2026.*

Artistas: Daniel Barboza, Harry Carbajal, Luis Domínguez, Elbio Gandarias, Elsa Lagos, Mariana Machado, Sergio Maciel, Martín Martínez, Jorge Menchione, Daniel Miranda, Walter Ojeda, Aldo Olase, Diana Pérez, Ana Pintos, Carmen Rodríguez, Francisco Salazar, Álvaro Semperena, Juan Carlos Thonsing.


Obra de Diana Pérez

Es la tercera exposición en menos de un año que realiza el taller de Artes Plásticas de CEREMOS dirigido por María Inés González y quizás de las tres, la que goza de una mejor curaduría, con iluminación dirigida hacia las obras y una expografía muy cuidada (se aprecia el trabajo de diseño de Gonzalo Eyherabide). 

Algunos de los artistas habían participado de la primera de las exposiciones de este ciclo. Nos referimos a la exposición curada por la tallerista Inés González en el Espacio Moebius de la Ciudad Vieja (octubre 2025) y consignada en este mismo ¿ blog. Los artistas eran Daniel Barboza, Luis Domínguez, Elbio Gandarias, Elsa Lagos, Sergio Maciel, Daniel Miranda, Walter Ojeda, Carmen Rodríguez, Francisco Salazar y Carlos Thomsing (y Matías Lemos que no está en esta última muestra) aunque en muchos casos, eran otras las obras de que exhibían. 

En la segunda exposición, también titulada Arte nuestro, en el anexo de la Torre Ejecutiva, diciembre de 2025, aparecieron otros nombres como Diana Pérez y Harry Carbajal, y se le rendía tributo al veterano artista de la Colonia Etchepare, Aldo Olase. (Tanto Olase como Daniel Barboza, habían expuesto asimismo en Arte Naíf en Uruguay, exposición que el proyecto Arte Otro en Uruguay realizó con la participación de más de 50 artistas en la Fundación Unión de Montevideo, en el año 2015). 

Se va consolidando de este modo una línea de trabajo de la tallerista Inés González en el Taller de Artes Plásticas de CEREMOS que alienta en estos últimos años a un espacio abierto para la participación de nuevos artistas con resultados más que dignos, promisorios en variedad y calidad de resolución formal. 


Obra de Daniel Barboza

El antecedente de esta forma de trabajar surge en la década de los 60' como iniciativa de los propios artistas de la Colonia Etchepare y con la dirección de la profesora Hilda Ferreira y la instalación, en 1967, de talleres de la UTU (Universidad del Trabajo del Uruguay) dentro de la Colonia: se favorece con ellos una dinámica de estímulo a la creación y de poca o nula intervención, en el sentido de la corrección de los trabajos o de la tendencia a inculcar un “estilo” de representación pictórica. Se evita la copia mecánica de las pinturas de artistas consagrados y de fotografías y se insta, en cambio, a trabajar más en la imaginación y la experiencia personal. 

Destacan de ese período el renacer artístico de Raúl Javiel Cabrera, “Cabrerita”, y de Ergasto Monichón, y el surgimiento de creadores que a la postre serían conocidos en el ambiente artístico allende los pabellones psiquiátricos, como Oscar Caballero, Luis Borteiro, Aldo Olase y un joven Gustavo Figueroa.

Aldo Olase delante de sus obras

Luego de que se jubilara Hilda, el espacio del taller de la Colonia siguió con una orientación semejante a través de la labor educativa de la licenciada Isabel Cavadini, que transmitió este mismo encare a nuevos artistas y pacientes de la Colonia, logrando un gran compromiso en creadores y creadoras como Alicia Ferrari, Rosa Cazhur, Alberto Méndez y Daniel Barboza. 


Daniel Barboza junto a una de sus pinturas

Luego del retiro de Isabel y su radicación en España, el trabajo prosigue, en la actualidad, con la licenciada María Inés González. El taller funciona en el marco de CEREMOS y las actividades de ASSE en el área de salud mental. En estas seis décadas, se ha constituido en la Colonia Etchepare, un acervo pictórico de más de 600 obras que ameritan un registro cuidadoso. Mientras, las exposiciones temporales de creaciones actuales activan el círculo virtuoso de la creación artística y suponen nuevos aportes para la cultura nacional, a la que buena falta le hace una producción auténtica, luminosa y libre de excesivos rebuscamientos conceptuales como a menudo acontece con el llamado arte contemporáneo.

Cabe señalar como puntos altos de esta exposición, además de los artistas ya reconocidos como Olase y Barboza, presents con obras de mucha elaboración y detalles,  la serie de retratos de Artigas de Elbio Gandarias realizada sobre soportes no convencionales, las pinturas de “máquinas” en plena labor (una retroexcabadora) de Harry Carbajal y los pueblos idílicos de Mariana Machado, entre otras novedades a destacar.



















* Edificio Libertad (ASSE) Luis Alberto de Herrera 3350 Planta Baja (Montevideo). Lunes a viernes de 10 a 17 horas.

Recomendaciones: "Visiones montevideanas" de Germán Cabrera

Algunas exposiciones en la cartelera de Montevideo nos brindan la oportunidad de conocer o revisitar expresiones plásticas singulares, naif y populares o que bordean dichas expresiones, como es el caso de "Visiones montevideanas" de Germán Cabrera (Las Piedras, 1903 – Montevideo, 1990).*

Germán Cabrera fue un escultor y docente de larga y reconocida trayectoria en Uruguay y en otros países de América, como Venezuela, donde residió por muchos años. Su carrera sigue el eje paradigmático de muchos artistas latinoamericanos del siglo XX que comienzan con una educación académica en su país (Círculo de Bellas Artes) y marchan con la ayuda de becas a formarse en Europa, para luego realizar una relectura sui generis de las vanguardias históricas, generando en este "retorno" un arte genuinamente local, rico en mixturas semánticas y formas expresivas híbridas. La influencia de la cultura popular –cerámica y pintura– es notoria en Cabrera y posibilita el abordaje a nuevas formas de creación de cuño vernáculo.

Compartimos imágenes de la muestra y, a modo de adelanto, fragmentos de un artículo de pronta aparición en un medio de prensa local:

«...Hay mucha sabiduría en la descripción social, “volátil” de los personajes, y en el mínimo apunte arquitectónico. Se evidencia hasta qué punto el escultor fue también un estudioso de las expresiones populares uruguayas. Amistó con artistas autodidactas como Américo Masagués y Alfredo "Lucho" Maurente, siendo para el ámbito académico y profesional del arte local, uno de los más fervientes difusores de este tipo de expresiones “otras”. 

En esta serie describe el barrio montevideano de fines de los años 60 –Cordón y Barrio Sur, en este caso, pero podría ser cualquier otro– que ninguna fotografía ni filmación podría recuperar, ese barrio que mató la profusión del automóvil y la pasta base… y los malos gobiernos y el nuevo desorden mundial. Pero esa noción de barrio permanece aún en algunos pocos rincones citadinos, y sobre todo, en las localidades del interior del país, como si se tratase de un modo blando de resistencia social, quizás más inercia que resistencia. 

Aquí no hay lugar para la tecnología: ni un televisor encendido, ni una radio Spica clavada en la oreja, apenas un periódico abierto y la infaltable reposera. Afirman las curadoras Leonor Inda y Elisa Pérez Buchelli: “Esta mirada sitúa la experiencia humana entre la intimidad del interior doméstico y el exterior urbano donde se produce el intercambio social. Así, las obras de Cabrera narran unas formas de habitar y muestra unos vínculos interpersonales que se han ido perdiendo como identidades y paisajes montevideanos.”


Cabrera plantea una obra sensible y risueña que abreva sin culpa de las fuentes de la cerámica popular latinoamericana, pienso especialmente en los confesionarios de la locera santiagueña Sara Gutiérrez, en el 900’ chileno. Desde esta perspectiva, las piezas pueden verse como pequeños retablos laicos donde se ofrendan la abulia y la picardía de sus personajes. Las paredes de "Cuidando a la nena" ostentan grafitis y lemas con listas electorales –la 51 y la 15, además de “Libertad J.P.C”–, dando a entender que no sólo de los pretendientes hay que cuidar a la hija. En "Tetona 1" un adorno vegetal a modo de enredadera trepa como una serpiente: el marco bíblico adecuado a los tentadores atributos de la mujer que es sólo cabeza y busto, sin extremidades...» (Pablo Thiago Rocca)









* Curaduría de Leonor Inda y Elisa Pérez Buchelli. Museo Blanes de Montevideo (Avenida Millán 4015). Abierto de martes a domingo de 12 a 18 horas con entrada gratuita.

Fotografías: Arte otro en Uruguay





Una nueva etapa



El proyecto Arte otro en Uruguay ingresa en una nueva fase. Su director, Pablo Thiago Rocca, ha dejado el cargo de dirección del museo Figari para pasar a trabajar en la institucionalización del proyecto Arte Otro en Uruguay en la órbita del Instituto Nacional de Artes Visuales de la Dirección Nacional de Cultura (DNC-MEC).

En la resolución de este organismo (DNC-MEC) con fecha 22 de junio de 2026, se establece que 

"VISTO la conveniencia de fortalecer las líneas de investigación, relevamiento patrimonial, curaduría y asesoramiento técnico que desarrolla la Dirección Nacional de Cultura; 

RESULTANDO 

1) que el Sr. Rocca, funcionario de la DNC, ha desarrollado una destacada trayectoria en los ámbitos de la investigación, la gestión museística, la curaduría y la producción de conocimiento sobre las artes visuales, 

2) que desde el año 2007 impulsa el proyecto de investigación Arte Otro en Uruguay, orientado al relevamiento, estudio y difusión de artistas autodidactas y de expresiones artísticas desarrolladas fuera de los circuitos tradicionales de legitimación cultural, constituyendo una línea de trabajo de alcance nacional y reconocido aporte al conocimiento artístico uruguayo,


CONSIDERANDO 

1) que resulta de interés para la DNC consolidar y profundizar acciones de investigación, documentación y difusión vinculadas a las artes visuales en todo el territorio nacional

2) que el proyecto Arte Otro en Uruguay, constituye un aporte significativo para ampliar el conocimiento sobre la diversidad de las prácticas artísticas del país, favoreciendo la identificación, documentación y puesta en valor de creadores y producciones habitualmente escasamente relevados

3) que, asimismo, resulta pertinente encomendar al Sr. Rocca tareas de investigación y curaduría vinculadas al Museo Nacional de Artes Visuales, así como el asesoramiento técnico a museos e instituciones culturales que lo requieran

ATENTO: a lo precedentemente expuesto y a las competencias atribuidas a la DNC

LA DIRECCIÓN NACIONAL DE CULTURA RESUELVE:

1ro. Encomiéndase al Sr. Rocca a partir del 1 de agosto de 2026, el desarrollo y coordinación del proyecto de investigación Arte Otro en Uruguay, en el marco de las actividades del Instituto Nacional de Artes Visuales de la DNC.

2do. Encomiéndase asimismo al referido funcionario la realización de tareas de investigación y curaduría vinculadas al Museo Nacional de Artes Visuales

3ro Notifíquese al interesado..."

 


En resumidas cuentas, lo que esta resolución plantea es que el proyecto Arte Otro en Uruguay pase a desarrollarse como un proyecto estatal.

Para ello, Pablo Thiago Rocca ha presentado un plan de trabajo dividido en tres etapas que suponen, en primer lugar, la actualización del relevamiento de artistas y expresiones culturales mediante el trabajo de campo, una segunda etapa de publicación de los resultados obtenidos y de asesoramiento a las instituciones para políticas de adquisición de bienes patrimoniales "otros", y una tercera y última etapa, que tiene por objeto la concreción de un espacio destinado al estudio, exhibición y guarda de la producción artística relevada. 

Es un desafío mayor al que los responsables del proyecto aspiran, contando para ello con el apoyo de instituciones públicas y privadas y agentes del campo cultural de todo el territorio nacional. 


Recomendaciones: dos artículos académicos sobre Humberto Rigali y Raúl Javiel Cabrera




El proyecto Arte otro en Uruguay ha generado una base de datos y un archivo que puede ser consultado por investigadores nacionales y extranjeros. En ese sentido, surgen pedidos de información o simplemente estudios que toman como referencia lo ya publicado por el proyecto. 

Al primer caso corresponde el trabajo del profesor Marcos Rostan sobre Humberto Rigali ("Doméstico y salvaje: Humberto Rigali y la experimentación artística en el umbral público y privado") para una revista universitaria de Colombia, y al segundo, el artículo del ensayista Santiago H. Sahagian sobre Raúl Javiel Cabrera y Gustavo Pena ("Dos artistas marginales uruguayos, desde un enfoque antropológico") en la Revista Uruguaya de Antropología y Etnografía.

Compartimos un resumen de ambos e invitamos a su lectura completa en el link de las revistas correspondientes. 


Marcos Rostan: "Doméstico y salvaje: Humberto Rigali y la experimentación artística en el umbral público y privado"

Resumen: La obra de Humberto Rigali (1918-2016) tensiona las fronteras espaciales y disciplinares que definen el arte legitimado, al hacer del espacio doméstico un espacio de experimentación y enunciación estética y política. Lejos de una expresión ingenua o marginal, su obra se sitúa en una zona de ambigüedad entre arte y no arte, público y privado, profesionalismo y afectividad, desafiando las categorías consagradas del sistema artístico. Este artículo propone una lectura situada de su trabajo a partir de los marcos conceptuales de arte otro y arte salvaje y amaneramiento. Propone también la noción de ecología doméstica para dar cuenta de los condicionamientos de su espacio de producción. Incorpora, finalmente, una caracterización del pensamiento profético, para explicar su dimensión política no programática. Estas categorías contribuyen a pensar el espacio del hogar como lugar de experimentación y enunciación estética y política.

A través del análisis de obras como Apogeo y muerte de Artigas y Árbol cantegril, el artículo examina cómo Rigalli convierte lo doméstico en un umbral de enunciación crítica que articula invención técnica, narración simbólica y gesto profético. Se aborda también el problema de la institucionalización del arte otro, a partir del deterioro de Árbol cantegril tras su ingreso en el museo. Finalmente, se plantea que el valor de la obra de Rigalli no reside en su adecuación a las formas legitimadas del arte, sino en su potencia de interpelación simbólica, su persistencia experimental y su vocación de inscribir el hacer artístico en la vida cotidiana.

Palabras clave: arte otro; arte salvaje; espacio doméstico; experimentación artística


Rostan Davyt, Marcos. 2026. “Doméstico y salvaje: Humberto Rigalli y la experimentación artística en el umbral público-privado”.

Cuadernos de Música, Artes Visuales y Artes Escénicas 21 (1): 72-91. https://doi 10.11144/javeriana.mavae21-1.dshr

Artículo sobre Rigali


Santiago H. Sahagian. "Dos artistas marginales uruguayos, desde un enfoque antropológico"

Resumen: Este artículo analiza las trayectorias vitales y artísticas de Javiel Raúl Cabrera, Cabrerita, y Gustavo Pena Casanova, el Príncipe, dos artistas uruguayos que desarrollaron sus obras desde posiciones marginales. Aplicando el marco teórico de Alfred Gell, quien sostiene que los objetos artísticos participan en redes de agencia, examino -a través de una investigación documental- las formas de expresión de ambos artistas, sus condiciones de precariedad y los materiales utilizados, destacando cómo estos no limitaron la potencia de sus obras, sino que se integraron como elementos constitutivos de estas. El análisis aborda los debates éticos sobre arte, salud mental y marginalización, que emergen de la falta de reconocimiento y atención durante sus vidas, además de examinar sus posicionamientos políticos implícitos durante la dictadura uruguaya y su relación con la Generación del 45. Las obras de ambos artistas, marcadas por la ingenuidad y la resistencia a las convenciones, transformaron el imaginario cultural uruguayo, consolidándolos como íconos póstumos.

Palabras clave: arte; marginalidad; antropología del arte; agencia; Uruguay

http://www.scielo.edu.uy/scielo.php?pid=S2393-68862026000101101&script=sci_arttext#aff1


Artículo sobre Cabrerita y El Príncipe

Recomendación: "Nacimiento" de Felipe Nieva en el MAPI




Arte popular y potencia expresiva

La variedad y riqueza de las expresiones populares provenientes de México no conocen parangón en otras regiones de América. Acaso sólo Brasil pueda competir –aunque carezca de sentido la comparación, que siempre es ociosa y odiosa– en términos de grandes “territorios populares de la cultura”… con tanta diversidad, complejidad y fortuna iconográfica como la que se conoce en los Estados Unidos de México. En cuanto a Nacimientos de Jesús, Árboles de la vida, Belenes, Portales, Retablos y Pesebres cristianos, México y Perú poseen indudable primacía en un continente que sabe de estas expresiones en todos los niveles y materiales de realización imaginables, desde los más modestos hechos con moldes de yeso hasta los más lujosos y cuidados llevados a cabo por ebanistas afamados.

Felipe Nieva fue un imaginero veracruzano y hacedor de Nacimientos que desarrolló una ingente producción artesanal a principios del siglo XX. La presente exposición del MAPI reúne más de mil piezas de colecciones provenientes de familias mexicanas de la alta burguesía del siglo pasado. “La colección está formada por alrededor de 1.100 figuras hechas principalmente en barro, cada una con una estructura interna de alambre y base de madera, excepto dos piezas especiales hechas en yeso: un Cristo de la Última Cena y el Niño Dios del nacimiento. Todas las figuras están modeladas y pintadas a mano, con mayor detalle en las piezas principales, lo que sugiere que fue trabajo de un taller más que de un solo artista… Estas piezas conforman el ‘Nacimiento Amparo Espinosa Rugarcía’, antes conocido como Nacimiento Pomona, una de las expresiones más valiosas del belenismo en México.” (Texto de sala)

El artista Nieva y su taller nos propone, pues, un viaje en el tiempo y en el espacio: como figuras de un dilatado pesebre que abarcaran en su arco narrativo –y en su fabuloso despliegue físico– un gran número de “escenas” bíblicas (50) y las sometiera al poder onírico, no individual ni surrealista, sino al magma bruto de un gran sueño popular y barroco. Las historias cobran vida en su real quietud y en su aparente fasto: “La matanza de los inocentes” (Mateo 2, 16-18), “El nacimiento de Jesús, la adoración de los pastores y la adoración de los Reyes Magos” (Lucas 2, 6-7; 2, 15-16; Mateo 2, 1; 2,10). “Adán y Eva comen del fruto prohibido” (Génesis 3, 1-6), “Los primeros habitantes” (Génesis 4, 16-24), “El sacrificio del hijo de Abraham, Isaac” (Génesis 22, 9-18) son algunos de los relatos del Nuevo y del Viejo Testamento, representados en la fastuosidad del detalle y en el brillo tocado a mano... en la minucia preciosista y en el placer creador del artesano. “Nieva trabajó en Orizaba, una ciudad con fuerte presencia industrial y gran efervescencia cultural, pionera en el cine nacional (mexicano). Este entorno permitió que las imágenes llegaron por muchos caminos: libros religiosos impresos en Europa, catálogos de moda, noticias de óperas, posiblemente ‘Nabucco’ (1841) y ‘Aida’ (1870), o películas bíblicas como ‘Intolerancia’ (1916), incluso afiches circenses con temas bíblicos. Su Nacimiento no sólo muestra a los personajes del Evangelio, sino también peinados, bigotes, ropas y maquillajes que reflejan el gusto de su tiempo” (Texto de sala)

Ciertamente, la influencia de las grandes producciones cinematográficas de la época, en especial las de David Wark Griffith, no debe desdeñarse. Nieva ­–y sus colaboradores– alcanzan un registro declaradamente popular pero lo hacen de una forma más genuina y menos artificiosa o lejana que la percibida entonces desde las grandes pantallas de cine. Nos acerca las historias antiguas de la biblia al ámbito doméstico sin sacrificar el aspecto devocional –importante para la época y aún hoy perceptible­– que se cobija en una dimensión intimista, propia de su género –el Belén–. Pero el tamaño y el lugar no lo explican todo.

El secreto de su autenticidad radica, creemos, en la que calidad expresiva del objeto escultórico. No sólo en lo tocante a las figurillas humanas sino a todos los elementos que acompañan y adornan los ambientes: libros, mesas, carros, canastos, cántaros, jarros, husos, macetas, canastas, martillos, herramientas e instrumentos de labranza, en suma, los pequeños adminículos que adquieren protagonismo y vida propia gracias a su gran fuerza expresiva y a su dosificada plasticidad.

Capítulo aparte merecen los animales cuya justeza descriptiva es digna de admirar. No se trata, claro está, de una imitación exacta de la realidad; no son moldes 3 D de impresiones digitales u holográficas. Es el orden de la línea y de la forma manual, modelada, el que manda. El orden del color que vivifica y ennoblece a la figura animal –la oveja, la cabra, el burro, el camello, el elefante, el perro, las aves de corral–, ya que es ni excesivamente colorido ni tampoco parco en viveza, poses y movimientos sugeridos. Es la apropiada captación del tono en el contexto de la escena. Como en un juego de niños donde todo cae en su lugar y ninguna presencia necesita ser explicada.

“La obra de Nieva nos habla no sólo de su talento, sino también de una familia que lo encargó, de una ciudad que lo inspiró, y de una época en la que la religiosidad convivía y se mezclaba rápidamente con el espectáculo, la imprenta y la vida cotidiana. Su Nacimiento no es un objeto aislado, es una ventana para observar un México joven que se abría a la modernidad, pero sin perder valores que las élites consideraban fundamentales.” (Texto de sala)

El elemento didáctico-devocional no está ausente. No podría estarlo. Y debe haber sido central en el momento de su creación, a principios del siglo pasado. Hoy no lo es tanto ya que la presencia en el museo despoja de cierta relación sentimental, que sobre todo en niños y niña sería natural dada la cercanía hogareña y el tacto que habilita. Nieva es un artista mayor aún considerando su producción en el ámbito colectivo del taller, en tanto voluntad, destreza y proyección imaginativa. La distinción entre artesanía y arte no tiene más cabida. Y esta exposición es un claro ejemplo de ello.





















 Exposición: Felipe Nieva. Nacimiento. Miradas en el tiempo. Hasta el 10 de abril en el Museo de Arte Precolombino e Indígena (MAPI) Abierto de lunes a sábado de 10.30 a 18 horas en 25 de Mayo 279, Ciudad Vieja, Montevideo.